Se tambalea el proyecto de Armenta: la caída de Marín lo arrastra

 


El hijo político de Mario Marín, Alejandro Armenta, ve tambalear su futuro político tras la caída del exgobernador poblano.

 A pesar de portar la camisa con los colores morenistas, Armenta guarda dentro de sí una profunda lealtad a su pasado marinista.


Ese pasado le ha dejado en herencia una robusta estructura de activistas en por lo menos la mitad de las colonias de la capital, varias promesas de importantes aportes económicos para financiar los gastos de actividades proselitistas y ya había decidido, incluso, quien sería su coordinador de campaña. 


Y es que el delfín de Mario Marín tenía planeado al detalle una estrategia muy avanzada para intentar ganar la alcaldía de la ciudad de Puebla.


Sin  embargo, gran parte de esta estructura fue cuidadosamente formada a partir de las cenizas ardientes del marinismo. 


Así, su proyecto se vio afectado por la detención el pasado 3 de febrero del exgobernador Mario Marín en Acapulco. El antiguo mandatario, quien era buscado por la Interpol en 190 países, fue aprehendido  bajo la acusación, entre otras cosas, de delitos de tortura hacia una mujer: la periodista y activista Lidia Cacho. 

 
La caída del gober precioso arrastró consigo el arduo trabajo de su hijo político, pues para nadie es un secreto que el legislador nunca se cortó el cordón umbilical con Mario Marín Torres y que el exgobernador veía en el senador de Morena, la oportunidad de volver a influir en la política poblana, aunque fuera desde una bancada diferente. 

 
El golpe de gracia para la candidatura de Armenta fue la repentina detención de Valentín Meneses, el exvocero y secretario de Gobernación del marinismo. Esta aprehensión vino a demostrar que los escándalos de abuso de poder y corrupción que caracterizaron al gobierno de Marín pueden alcanzar a los que fueron parte de esa administración, en la cual Armenta jugó un papel protagónico.

Publicar un comentario

0 Comentarios